Alerta por estafas en internet

La estafa está planeada con tiempo, pensada con detenimiento. Tiene como ecosistema la plataforma de compra y venta más importante de Latinoamérica: Mercado Libre. De un lado, un supuesto comprador que conoce bien las políticas de la empresa y las utiliza para robar. Del otro, una vendedora inexperta, que apurada por el estafador comete errores y cae en el engaño, vende su producto, un iPhone 7 con 32 gigas de memoria, sin recibir nada a cambio. El estafador, por su parte, se quedó con el teléfono: Mercado Libre falló a su favor.

“Te genera mucha impotencia, sinceramente. En mi caso vendía mi celular porque necesitaba realmente la plata, más en estos tiempos que corren. Esta persona que se contactó conmigo primero se ganó mi confianza por WhatsApp y después me termino estafando. Me quedé sin el teléfono y sin el pago que me había realizado. Tuve que iniciar una demanda en la Justicia”, cuenta Daira Lucía Fernández, una estudiante de Derecho, la víctima.

El estafador, básicamente, jugó con el sistema: el truco de este delincuente está en conocer las políticas de Mercado Libre para finalmente quedarse con el producto y el dinero. Daira explica su caso: “Publiqué mi celular IPhone 7 con un valor de $60 mil en cuotas. Ahí mismo dejé mi número de WhatsApp para que el interesado se contactara directamente conmigo. Un hombre que dijo llamarse Germán me escribió y cruzamos varios mensajes y hasta audios. Se mostró muy interesado en el celular”. Dejar su teléfono fue el primer error de la víctima: Mercado Libre, desde sus reglas, prohíbe publicar un número particular entre las fotos para invitar al contacto, un error que muchos usuarios cometen.

Algunos días después de iniciadas las conversaciones, el presunto comprador le dijo a Daira que finalmente haría la compra pero le pidió un favor. Con la excusa de que no tenía crédito suficiente en su tarjeta de crédito para realizar una compra en cuotas con ese valor, le solicitó desdoblar la operación con dos publicaciones: una por 42 mil que pagaría con débito y otra (la original) dejarla en 18 mil en cuotas. El estafador aclaró que esa era la única forma posible de hacer la compra.

“Efectivamente le hice caso y realicé las dos publicaciones que me pedía. Fui muy ingenua pero me ganó la necesidad de vender el teléfono porque me hace falta el dinero. Al día siguiente me figura en mi cuenta de la plataforma de que ya había realizado los pagos. Hasta ahí todo parecía normal. Le escribí a esta persona y me dijo que mandaba a alguien a buscar el teléfono. Acordamos día y horario”, cuenta Daira. En todas las ventas que se hacen en Mercado Libre, una vez que el comprador abona a través de la plataforma, la empresa retiene el pago y no se lo da al vendedor hasta que quien adquirió el producto avisa que lo recibió en tiempo y forma. Recién ahí se libera el dinero.

Negociación: el chat de WhatsApp de Daira y su estafador, lo que llevó a su caída.

“Acordamos como punto de entrega Montevideo y Corrientes. Me dijo que enviaba a un cadete de su empresa pero terminó siendo un Uber. Todo el tiempo estuvimos chateando sobre la entrega. Me había dicho el color del auto y hasta la patente. Cuando bajé a la calle me encontré con el chofer que me había descripto y le entregué el teléfono. Ahí lo perdí definitivamente, no lo sabía aún pero me acababan de estafar”, relata la víctima.

Cuando Daira se sentó en su escritorio y volvió a tomar su celular para avisarle al comprador que ya había despachado el teléfono se sorprendió al ver que los mensajes no llegaban y las llamadas eran rechazadas. Había sido bloqueada. Algunas horas después, recibió una notificación de Mercado Libre donde le avisaban que el comprador había denunciado que nunca recibió el producto y, lo peor de todo, la acusaba a Daira: ella era la estafadora.

“En definitiva me quedé sin el celular y la empresa le devolvió el dinero de la publicación de $42 mil a él. Nunca más los pude contactar de manera privada porque me bloquearon y el celular lo dejaron inutilizado”, explica la víctima.

Según explicaron a este medio voceros de Mercado Libre, la estafa se da a partir de la violación de las normas de la plataforma. El timador conoce cuáles son las políticas de la empresa que, una vez violadas, hacen que la empresa lo reconozca a él como la supuesta víctima.

Primer punto del cual se aprovechó el estafador: el error de Daira de haber publicado su WhatsApp en la publicación, algo que hacen muchas personas. La compañía aclara que una vez que eso sucede ya no pueden hacerse cargo de lo que pase porque pierden la posibilidad de ver la conversación. El hecho de que haya hecho eso la convirtió en una víctima apetecible. “Por eso siempre pedimos que todas las comunicaciones sean a través de ML para nosotros poder rastrear qué fue lo qué pasó”, explican desde la empresa. Partir en dos el pago tampoco se permite: “Nunca puede haber dos publicaciones de un solo producto porque obviamente la entrega de uno de los avisos no se va a completar”, explican.

Mercado Libre, según la empresa, no puede controlar transacciones hechas fuera de la plataforma.

Por último, el estafador se aprovechó de la inexperiencia de Daira al momento del envío del celular. Mientras pautaba por WhatsApp que la entrega iba a ser en mano, a través de la plataforma seleccionaba la opción de Mercado Envío, es decir por el correo oficial de Mercado Libre, para la publicación de mayor valor.

“Como el producto se entregó en mano pero la opción era por Mercado Envíos, para la empresa, de manera oficial, nunca se realizó la entrega. Por eso tuvimos que devolverle al comprador el dinero de la publicación más alta. En el caso de la de 18 mil que tenía opción de entrega en mano sí se lo reconocimos a la vendedora y le devolvimos el dinero”, asegura la empresa.

Así, Daira denunció la jugada que sufrió en la Comisaría Comunal 3° de la Policía de la Ciudad el 3 de julio pasado. El expediente recayó en la Fiscalía N° 15. No es la primera vez que se intenta un engaño con un iPhone en el contexto de Mercado Libre: varios usuarios se comunicaron con Infobae en las últimas semanas para relatar experiencias similares. Los teléfonos Apple, por otra parte, son un histórico objeto de deseo de los timadores porteños. Tres años atrás, hombres y mujeres cambiaban sus dólares falsos en negocios online que permitían pagos de efectivo. Las estafas, por otra parte, crecen en la cuarentena con diversas modalidades para capturar datos o trucos de la vieja escuela como el cuento del tío: la UFECI, el ala de la Procuración dedicada a investigar ciberdelitos con el fiscal Horacio Azzolín a cargo, reconoce un aumento de un 50% en causas durante el aislamiento obligatorio